Acceso colegiados

El melón es indigesto por la noche y otros mitos que ignorar para cuidar tu alimentación este verano

Existen infinidad de mitos en torno a la alimentación, muchos de los cuales afloran cuando llega el verano. Desde CODINAN queremos desmentir algunos de ellos, para ayudarte a seguir cuidándote en la época estival.

Antes de entrar en materia, aprovechamos para recordarte que en verano es imprescindible prestar mucha atención a cómo cocinamos y conservamos los alimentos, para evitar intoxicaciones alimentarias que podrían arruinarte las vacaciones que con tantas ganas esperabas. También queremos hacer hincapié en que se puede comer saludable en un chiringuito sin renunciar a disfrutar a la mesa, solo hay que dedicar unos segundos a pensar qué opciones de las disponibles son las más adecuadas.

No, el melón no causa indigestión por la noche y la sandía no engorda. El refranero español a veces se equivoca, porque eso de que «el melón, por la mañana, oro; por la tarde, plata, y por la noche, mata» no es cierto. La realidad es que, a cualquier hora del día, te aporta un extra de hidratación (es 90% agua), vitaminas y fibra, así que es una opción fantástica para desayunar, a media mañana o como postre de comidas y cenas. También se cae en el error de creer que la sandía engorda porque tiene mucho azúcar, pero… ¡En absoluto! Tiene muy pocas calorías (unas 30 por cada 100 g) y, como el melón, mucha agua.

Lo sentimos, pero una caña fresquita no te hidrata. Pese a que el agua supone el 90% de su composición (fíjate, ¡igual que el melón!), la cerveza no es una buena opción si hablamos en términos de hidratación. El motivo es que contiene también alcohol, sustancia que aumenta el flujo sanguíneo y, por tanto, provoca una mayor sudoración. Así que, en realidad, te deshidrata, como ocurre con el resto de bebidas alcohólicas.

Lo sentimos aún más: el helado no ayuda a digerir la comida. Es algo que, seguramente, te dices a menudo para sentirte un poco mejor cuando te das un capricho. ¡No pasa nada por comer un helado de vez en cuando! Pero que no sea la norma, porque sentimos decirte que la mayoría de los helados tienen un gran aporte de grasas y azúcares. Y, si hablamos de digestión, la realidad es que eso hace que tu estómago se sienta más pesado.

El gazpacho necesita algo más. Aunque es uno de los más completos del verano, no debe ser plato único. Es saciante y una fuente estupenda de vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra y grasas saludables, pero le faltan proteínas e hidratos de carbono para considerarlo un plato completo a nivel nutricional. Por eso, elígelo mejor como entrante o acompañamiento.

Agua, por supuesto, pero en su justa medida. La recomendación general para mantener una correcta hidratación es beber 1,5 litros de agua al día, pero es normal que el cuerpo pida más cuando hace calor o si practicamos ejercicio. Sin embargo, no conviene ingerir de forma habitual 3 o 4 litros de agua al día sin necesidad, ni siquiera en verano, porque desciende el nivel en sangre de sodio, mineral fundamental para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Por cierto, si has escuchado que tomar agua fría adelgaza, borra esa información ya mismo de tu cabeza, porque es falsa.

¿Qué pasa con las bebidas isotónicas? Tienen un alto contenido en electrolitos y azúcares, así que ayudan a reponer rápidamente el agua y los minerales que perdemos a través del sudor, de ahí la idea equivocada de que son nuestras mejores aliadas en esta época del año. La realidad es que no es conveniente tomar estos productos de forma habitual solo porque sí, mucho menos en sustitución del agua. Así, lo recomendable es decantarse por una bebida isotónica solo si hacemos deporte de alta intensidad, como el running o el ciclismo, ya que sudaremos más y, por tanto, perderemos más líquidos. Pero, recuerda: evítalas si sufres de hipertensión o tienes una enfermedad renal.

¡Dale una oportunidad a los platos calientes! Puede ser que un día se te antojen unas lentejas con 35 ºC a la sombra, un caldo o una crema. ¡Pues a por ellos! Los platos calientes también tienen cabida en verano y no hay evidencia de que resulten más pesados o difíciles de digerir por el simple hecho de servirse calientes. Al final, lo importante es que la comida sea equilibrada, te siente bien y se adapte a tus gustos y necesidades

Lamentamos comunicarte que se engorda lo mismo en verano que en invierno, si es que no cuidas tu alimentación. El peso corporal no tiene nada que ver con que las temperaturas sean más altas o bajas: solo influye lo que comes y lo que te mueves. Así que no te confíes: mantén una dieta equilibrada y haz actividad física.

 

Para saber qué es lo que más te conviene a nivel de alimentación en cualquier época del año, lo idea es que cuentes con un dietista-nutricionista. Una figura que te orientará desde la ciencia y desde las necesidades de tu propio cuerpo, lejos de mitos y falsas creencias que entorpecen el camino hacia una dieta sana y equilibrada. Recuerda que en nuestra web tienes disponible el mapa de dietistas-nutricionistas colegiados. ¡Te esperamos!

Hemos renovado nuestra web

Como parte del proceso de migración y mejora de la plataforma, es necesario que todos los colegiados actualicen su contraseña para acceder por primera vez.

Por favor, restablece tu clave a través del siguiente enlace:

Gracias por tu colaboración