
Tendemos a creer que es complicado mantener una alimentación saludable y equilibrada durante el verano y, especialmente, cuando estamos de vacaciones. ¡Pero nada más lejos de la realidad! Al hacer parada en un chiringuito, es posible disfrutar de la mesa sin renunciar a cuidarse. Basta con dedicar unos segundos a pensar qué opciones de las disponibles son las más adecuadas.
A continuación, repasamos algunas alternativas que son un acierto.
Los pescados y mariscos, sabor y salud en tu plato
Prioriza los platos a base de pescado y marisco, mucho mejor si están cocinados al vapor o a la plancha. Estarás ingiriendo proteínas, grasas de calidad y minerales como hierro, magnesio y zinc. Las sardinas a la brasa, por ejemplo, te aportarán también una buena dosis de vitamina B12 y ácido fólico, mientras llenan tu boca de sabor a verano. Si te gustan el pulpo, la sepia, los calamares, los mejillones a la vinagreta, los berberechos, los boquerones o las gambas a la plancha, ¡también es tu momento! Eso sí: limita los fritos y rebozados.
Que te recomendemos decantarte por el pescado y el marisco no quiere decir que las carnes estén prohibidas. Eso sí, evita las de menor calidad nutricional, como las salchichas o las hamburguesas. Y controla el consumo de fiambres y embutidos.
¡Que vivan las ensaladas con productos de temporada!
Las ensaladas son una fuente estupenda de fibra y micronutrientes que nos van fenomenal para afrontar las altas temperaturas. Además, nos ofrecen miles de posibilidades para no aburrirnos, jugando con las hortalizas de temporada y una amplia variedad de ingredientes. Recuerda que, cuanto más color tenga tu ensalada, mayor variedad de nutrientes te aportará ¡Cuidado con las salsas! El mejor aliño es aceite de oliva virgen extra, vinagre y un toque de sal.
Si en la carta hay ensalada con ventresca, ¡dale un rotundo «sí»! Por su contenido proteico y su alto porcentaje en grasas insaturadas, que cuidan de tu salud cardiovascular.
¡Ah! En cuanto a las ya mencionadas hortalizas de temporada, en parrillada son una guarnición top, también la patata cocida con un toque de aceita de oliva virgen extra y especias.
Salmorejo, gazpacho y paella, tres clásicos que no fallan
El consumo de salmorejo y gazpacho es más que recomendable en esta época del año, porque, además de ser platos ligeros y frescos, son saciantes y muy acuosos, así que nos aportan un extra de hidratación. La clave está en la cantidad y calidad de aceite y pan que lleven.
¿Y qué decir de la paella? Es rica en carbohidratos, que nos darán energía para seguir el ritmo de nuestros planes veraniegos, y vitaminas del grupo B. Si es de marisco, también en omega-3. Lo importante es que lleve una buena proporción de verdura.
Cuidado con el pan, las salsas y las bebidas azucaradas o alcohólicas
No se trata de eliminar el pan, sino de elegirlo bien. Los panes elaborados con harina integral de grano completo son una opción más nutritiva y saciante. Eso sí, vigila el consumo de salsas comerciales, tanto en ensaladas como en cualquier otro plato (mayonesa, salsa barbacoa, kétchup, etc), ya que pueden aumentar notablemente el contenido de sal, azúcares y grasas de baja calidad de tu plato.
En cuanto a las bebidas, el agua sigue siendo la mejor aliada para combatir el calor, junto con las infusiones frías sin azúcar. Conviene darle protagonismo frente a refrescos, bebidas azucaradas y bebidas alcohólicas. ¿La razón? Te aportarán calorías, pero no nutrientes. Si optas por consumir alguna bebida alcohólica de forma ocasional, recuerda que cuanto menor sea su graduación alcohólica, mejor, siendo las alternativas 0,0 % una opción preferible.
Si pasas por el chiringuito solo a tomar algo y es posible elegir, quédate con los encurtidos (pepinillos, aceitunas, altramuces, etc) y los frutos secos al natural como aperitivo.
Deja hueco para el postre, sobre todo, si eliges fruta
A nadie le amarga un dulce y, mucho menos, un helado o una porción de tarta de postre en verano. No queremos demonizarlos, pero sí recomendarte que no sea tu opción predilecta en comidas y cenas, ni en el chiringuito ni en casa. Decantarse por una pieza de fruta de temporada (sandía, melón, cerezas, melocotón…) siempre será beneficioso para tu paladar y para tu salud.
Las vacaciones están para disfrutarlas, así que no tiene sentido martirizarnos por haber cometido algunos excesos. Lo más importante es recuperar progresivamente aquellos hábitos que cuidan de tu salud: una alimentación variada, una buena hidratación y la práctica regular de actividad física. Y si necesitas ayuda para planificar tus menús o para dar con la tecla de las comidas que mejor te sientan, no dudes en contactar con uno de nuestros dietistas-nutricionistas.
¡Desde CODINAN te deseamos un muy feliz verano!