
Las redes sociales se han convertido en una de las principales fuentes de información sobre alimentación y nutrición. En Instagram, TikTok, Youtube o cualquier otra plataforma podemos encontrar desde recetas y consejos para organizar las comidas hasta recomendaciones sobre dietas, suplementos o hábitos saludables.
El problema aparece cuando resulta difícil distinguir entre una información basada en conocimientos científicos y una opinión personal presentada como si fuera una recomendación sanitaria. No todo lo que se publica sobre nutrición en redes sociales es fiable. Antes de incorporar un consejo a nuestra alimentación, conviene detenerse y comprobar quién lo ofrece, en qué evidencias se basa y cuál es su finalidad.
Señales de un contenido nutricional poco fiable
No existe una única señal que permita determinar si una publicación es rigurosa o no. Sin embargo, hay algunos indicadores que deberían hacernos desconfiar y llevarnos a contrastar la información que llega a nuestras manos.
1. Promesas de resultados rápidos o «milagrosos»
Es conveniente desconfiar de mensajes como: «pierde peso en una semana», «elimina la hinchazón para siempre» o «este alimento acelera tu metabolismo».
Estas afirmaciones prometen resultados rápidos, extraordinarios o prácticamente garantizados que suelen simplificar cuestiones relacionadas con la alimentación y la salud que son mucho más complejas.
2. Alimentos que pasan de ser recomendables a estar «prohibidos»
En redes sociales es habitual encontrar contenidos que convierten determinados alimentos en los responsables de todo tipo de problemas.
La alimentación no suele funcionar a partir de listas de alimentos «buenos» y «malos». Las necesidades nutricionales de cada persona dependen de numerosos factores y, salvo en situaciones concretas, no es recomendable eliminar alimentos o grupos completos de la dieta siguiendo una recomendación general encontrada en internet.
3. Afirmaciones sin respaldo científico
Que un consejo aparezca en un vídeo con miles de reproducciones no significa que esté respaldado por la evidencia científica. Frases como «los estudios demuestran…» o «los expertos dicen…» deberían ir acompañadas de información que permita saber a qué estudios o expertos se está haciendo referencia.
4. El suplemento como solución para todo
Vitaminas, minerales o suplementos de todo tipo pueden ocupar un espacio importante en las redes sociales. Especialmente cuando quien publica el contenido también comercializa aquello que recomienda.
Un suplemento no debería presentarse como una solución universal para problemas muy diferentes ni sustituir una alimentación adecuada o el consejo de un profesional sanitario cuando este sea necesario.
Cómo verificar esta información
Una de las recomendaciones que te ofrecemos desde CODINAN es comprobar el número de colegiado del profesional al que seguimos en redes sociales o al que acudimos a consulta. Cuando una persona cuenta con un número de colegiado en el ámbito de la nutrición y la salud, podemos comprobar que dispone de la titulación sanitaria y de la formación necesaria para ejercer como profesional sanitario en este ámbito.
Esto es especialmente importante cuando una recomendación puede afectar directamente a nuestra salud. Seguir los consejos de una persona sin la capacitación necesaria puede llevarnos a adoptar dietas demasiado restrictivas, métodos extremos o prácticas que no sean adecuadas para nuestras necesidades.
Por eso, si un creador de contenido ofrece recomendaciones nutricionales como profesional, comprueba su titulación y su número de colegiado. Es una forma sencilla de conocer quién está detrás de la información y de diferenciar el contenido divulgativo de una recomendación profesional.